El Dr. Albert Hofmann, químico de profesión y naturalista por afición; lo que se dice un mito de nuestro tiempo, un hombre de alcance, fama y talla universal, por muchas cosas, pero sobre todo porque el Dr. Hofmann sintetizó, allá por los años 30 en los laboratorios Sandoz de Basilea, la dietilamida del ácido lisérgico, descubrió lo que hoy conocemos con el nombre de LSD y provocó uno de los mayores fenómenos -o cataclismos, según se mire- culturales y contraculturales de la historia universal.